La suma de los peronismos universitarios, el que se apoya en el Gobierno provincial y en Martín Llaryora y el kirchnerismo, perdieron cinco mil votos respecto de la cosecha del año pasado, perdieron una banca estratégica en el Consejo Superior de la Universidad Nacional de Córdoba y cedieron dos centros de estudiantes, entre los cuales está el de Psicología, la Facultad con mayor ingresantes.
Es un golpe durísimo para el peronismo estudiantil –que en la UNC actúa bajo el sello La Fuerza Estudiantil–, que hizo una apuesta fuerte, quizá demasiado, para restarle poder a la Reforma, el sello que lidera la radical Franja Morada.
Con el 56 por ciento de los 67.381 votos, Franja Morada se quedó con siete de los 10 escaños del claustro estudiantil en el Consejo Superior, uno más de la que había logrado en la elección del año pasado. La cosecha total del radicalismo y sus aliados fue de 37.142 votos, 806 más que en los comicios de 2022.
Así, el radicalismo controla desde este viernes los centros de estudiantes de Agropecuarias, Económicas, Arquitectura, Químicas, Lenguas, Médicas, Psicología y Exactas, facultades que concentran el 73 por ciento del electorado estudiantil. La Fuerza retuvo Derecho, Odontolgía, Artes, Ciencias de la Comunicación, Famaf y Filosofía.
Fuente: LA VOZ