Sociedad

Empresario irresponsable, funcionarios amigos y la noche en manos de la arrogancia

Publicado

en

El Boliche Güemes República y sus respectivos dueños parecen vivir dentro de un estado de anomia absoluta. Sobrepasar los límites, poner en juego la seguridad de los jóvenes, interrumpir la tranquilidad de un barrio entero, provocar desbordes, vender alcohol a menores de edad y no garantizar el cuidado, son solo algunos de los puntos que hoy ponen en tela de juicio el accionar de este local bailable. 

El último sábado este lugar se convirtió en algo así como un reflejo del Far West (Viejo Oeste) conocido por la ausencia de control y donde cada uno puede hacer lo que quiere e infringir la ley sin tener que pagar por sus actos. Fue este lugar donde se cometió el robo de casi 40 celulares en una noche; el mismo lugar donde ocurrió una estampida que puso en peligro a muchos jóvenes; el mismo lugar donde cada vez ocurren más y peores incidentes a la salida. 

Pero claro, en el Far West local, hay quienes dicen: “pagamos la multa y listo”. Esa persona dueña y ya con un pasado de judicial por otro local del rubro, fue quien prefirió poner el negocio por encima de la seguridad de los jóvenes, quién puede ser tu hijo/a, sobrino/a, y demás etcéteras . 

Lo que pretendía ser una fiesta increíble se convirtió en otro caso de ignorancia de la ley. Y es que en reiteradas ocasiones, personal de control de la Secretaría de Ambiente de la Municipalidad y de Dirección de espectáculos advirtió, horas antes de que comience el espectáculo, que se estaban incumpliendo normativas que habían sido negadas por el Concejo Deliberante de la ciudad. 

Las actas labradas por los agentes municipales son reveladoras y dejan por escrito lo que este empresario decidió ignorar y pagar la multa.

La primera advertencia por parte de las direcciones fue alrededor de las 19:15 donde los agentes dieron aviso que se iban a incumplir una normativa si hacían el show que estaba organizado al aire libre. Esto fue lo que aprobó el concejo que expresamente le autorizó al dueño de este boliche: sí, pongan una carpa para 500 persona afuera pero no puede haber música ya que existe el reclamo de los vecinos del barrio Portales del Sol. Los dueños, bien, gracias.

Este accionar peligrosos por parte del boliche y sin tener en cuenta lo autorizado por el legislativo significa una vez una un sobresalto de la ley de este personaje de la ciudad que decide imponerse. ¿Y que dicen los funcionarios? Iván Polleta, es uno de los ferreros defensores de que hay que cuidar a estos privados para que los chicos tengan un lugar donde divertirse. Pero, ahora bien, ¿en donde queda la seguridad en este pensamiento de Polleta? ¿Que mas tiene que pasar para que dejen de darle concesiones a este local bailable.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Tendencias

Salir de la versión móvil