El Coronavirus está haciendo estragos en la sociedad y las estadísticas están a la vista. La suba sostenida de casos, las afecciones a pacientes cada vez más jóvenes y los fallecimientos preocupan al personal de salud y colapsan al sistema. Desde adentro de una terapia, Hugo Fernández, terapista de Hospital de Clínicas y Sanatorio de La Cañada, dialogó con Radio Vibra.
«Estar en el hospital es algo muy difícil de explicar. El manejo del recurso humano es complicado porque todos están muy cansados y el manejo de la enfermedad también es difícil» relató Fernández. Acerca de la utilización de teléfonos por parte de los pacientes dentro de la UTI, el médico, dijo que «se flexibilizó mucho porque los pacientes no pueden tener contacto con sus familiares más que de esa forma».
«Muchos piensan que con el tiempo uno se hace más resistente y más cuando uno está en una UTI. Sin embargo, es de alto impacto ver cuando se despiden de sus familiares en vida. Desde el 2002 que me recibí y hasta la fecha nunca había visto algo semejante» contó el médico Hugo Fernández acerca de su experiencia.
Respecto al movimiento «Médicos por la verdad» que asegura que no se deberían usar barbijos, dijo que no comprende «el punto de vista de negar una situación tan real». Y agregó que esos especialistas «no podrían estar dentro de una terapia sin barbijo. La primera vez que atendí a un paciente Covid estuve una semana sin dormir y uno la pasa mal como médico».
Fernández destacó que en esta segunda ola «bajo muchísimo la edad de contagiados». En un primer momento había pacientes de 70 años y en la actualidad hay un gran porcentaje de personas de entre 30 y 40 años.
Consultado por el mensaje que quiere dejar a través de Radio Vibra, dijo: «Que comprendan que esto es una pesadilla que nos toca vivir, y que todavía no tenemos las herramientas para dar una pelea justa al virus. La vacunación viene ayudando pero estamos lejos y en lo que resta del año lo vamos a terminar con estos altos y bajos».
Finalmente, afirmó que en la terapia intensiva hay entre «un 80% y un 90% de las camas ocupadas», tal como lo expresan los indicadores de Provincia.