Tras unos comicios provinciales para el infarto, el escrutinio provisorio sentencia a Martin Llaryora como el próximo gobernador de la provincia de Córdoba, y a Myriam Prunoto como vicegobernadora. Sin embargo, tanto el Tribunal de Cuentas como el poder Legislativo quedó a favor de Juntos por el Cambio.
En cuanto al órgano de control técnico, Juntos por el cambio triunfó con el 35,20% sobre el oficialismo que obtuvo un 34,80% de los votos. De este modo, la oposición obtendría la presidencia del órgano y un vocal, mientras que el justicialismo quedaría con solo un vocal.
Respecto a la Legislatura, en la elección de legisladores por distrito único, o «lista sábana», Juntos por el Cambio llamativamente ganó con el 35,4% sobre el justicialismo que obtuvo el 35,1%.
En ese marco, la oposición tendría mayoría simple en la Legislatura con 34 bancas, sumando 20 legisladores por lista sábana y 14 departamentales. Hacemos Unidos por Córdoba tendría 32 bancas (12 departamentales y 20 por lista sábana) y fuerzas menores como Encuentro Vecinal, Creo, Frente de Izquierda y la Libertad Avanza lograron un escaño cada uno.
Estos datos podrán variar luego del escrutinio definitivo.