Una desgracia con suerte ocurrió durante este mediodía en la esquina de Cuyo y Avenida del Libertador. Alrededor de las 13, un Fiat Palio color gris que circulaba por Libertador perdió el control de su rodado, yendo a parar directamente contra la vidriera de un local comercial ubicado en esa intersección, rompiendo su vidriera y embistiendo una góndola que quedó totalmente destruida.

El conductor del Palio no sufrió heridas y según sus dichos palabras a la Policía, en un notable estado de ebriedad, fue a parar contra la vidriera porque se le cruzó otro vehículo. Tal era el exceso etílico del involucrado que quería irse del lugar en el auto, pese a que este tenía dos ruedas en llanta. Tampoco hubo heridos entre las personas que se encontraban en cercanías al lugar del impacto.

Para ponerle el moño a la particular escena, el sujeto sacó un envase de cerveza que tenía en el rodado y salió corriendo. Por suerte la situación terminó siendo de baja gravedad y hasta un poco risueña, pero el solo hecho de que este accidente hubiese ocurrido otro día de la semana podría haber dejado un desenlace muy distinto.