Bajo el lema “Proteger la lactancia, una responsabilidad compartida”, entre el 1 y el 7 de agosto se celebró la Semana Mundial de la Lactancia Materna, a la cual adhirió el gobierno de nuestra ciudad, entendiendo la importancia que tiene la lactancia materna en el desarrollo saludable del bebé.
En relación a esta semana, Radio Vibra dialogó con la nutricionista Marcela Strada (MNº 1679), integrante del municipio. La profesional relató como es el seguimiento que se realiza a las mujeres embarazadas y el trabajo de concientización sobre la lactancia. “Se hacen controles durante todo el embarazo y en el último trimestre se les explica sobre lactancia materna”.
En la misma línea que la OMS, Strada recomienda la lactancia hasta los dos años de edad. “Médicos y odontólogos en general, la recomiendan como alimento exclusivo hasta los 6 meses de edad. A partir de los 6 meses se continúa con la lactancia materna incluyendo alimentos sólidos” comentó. Otro consejo a tener en cuenta es la iniciación de la lactancia materna dentro de la hora siguiente al nacimiento.
La lactancia es beneficiosa tanto para el bebé como para la persona que amamanta. En lactantes, baja la incidencia de infecciones respiratorias y de diarrea, reduciéndose el riesgo de hospitalización por ambas patologías en un 57% y 72%, respectivamente. A largo plazo, también se observa que disminuye en 26% el impacto del sobrepeso y de 35% en diabetes tipo 2. A su vez, la lactancia brinda una oportunidad de reforzar el apego, con beneficios para el desarrollo infantil.
La aplicación de esta semana se debe principalmente para difundir, establecer y concientizar la lactancia materna como un derecho. Sobre este tema, la nutricionista afirmó que la mamá por ley tiene el derecho si trabaja o estudia a tener un determinado tiempo para darle el pecho al bebé. “Si está estudiando tiene que tener una hora para darle el pecho al bebé, lo mismo en el ámbito laboral’‘, se explayó .
Amamantar en tiempos de pandemia
El virus activo causante de la COVID-19 (virus causante de la infección) no se ha encontrado en la leche materna y hasta la fecha no se ha detectado la transmisión de la COVID-19 a través de la leche materna ni el amamantamiento, por lo tanto no existen motivos para evitar la lactancia materna ni interrumpirla.
Si la mama es sospechosa o tiene confirmación de COVID-19, puede seguir amamantando si así lo desea teniendo en cuenta estas recomendaciones:
- Lavarse las manos frecuentemente con agua y jabón o con un gel hidroalcohólico, especialmente antes de tocar al lactante;
- Utilizar una mascarilla médica durante todo contacto con el lactante, en particular mientras lo amamantan;
- Cubrirse la boca y la nariz con un pañuelo al estornudar o toser, tras lo cual deben desecharlo inmediatamente y lavarse las manos;
- Limpiar y desinfectar sistemáticamente todas las superficies que toquen.
Es importante sustituir la mascarilla médica en cuanto empiece a humedecerse y desecharla inmediatamente. No se debe reutilizar la mascarilla ni tocar su parte frontal.
Las madres y los bebés deben recibir apoyo para permanecer juntos y practicar el contacto piel a piel y / o el método de madres canguro, ya sea que ellas o sus bebés sean casos sospechosos, probables o confirmados de infección por el virus que causa la COVID-19. Se debe proporcionar asesoramiento sobre lactancia materna, apoyo psicosocial básico y apoyo de alimentación práctica a todas las mujeres embarazadas y madres con bebés y niños pequeños.