Durante la tarde del pasado domingo 16 de octubre, la mamá de Ignacio Pereyra, Cintia, recibió el mejor regalo del día de la madre. Gracias a la solidaridad de la gente y de Juan Pablo Rodríguez que llevó a cabo la campaña donde se juntaron $850.000, la familia de Nacho puede cubrir los gastos para la rehabilitación del joven de 18 años en la localidad de Tanti.
“Ahora empieza lo más difícil, pedirle a Dios que no deje que Nachito baje los brazos, ahora todo depende de él y de su fuerza de voluntad, de los médicos y los profesionales, pero es necesario que Nacho esté fuerte y de buen estado de ánimo, Dios está laburando con nosotros. ¡Vamos Nachito! ¡¡A no bajar los brazos!!”, escribió el activista cordobés a través de sus redes sociales.
El martes 18 de octubre, Ignacio se trasladará al lugar donde estará en manos de los médicos y demás profesionales para comenzar su rehabilitación, y que pueda ser el mismo chico que era antes del accidente que ocurrió el sábado 7 de mayo.