Un menor de dos años se encontraba en el patio de su casa, cuando el caballo del vecino ingresó a la propiedad y le pegó una patada al niño que buscaba acariciarlo. El niño sufrió graves heridas en su rostro.
Según el relato de los vecinos, los dueños del equino, al ver la gravedad de la situación, cruzaron el terreno y emprendieron la huida con el animal, dejando solo al pequeño herido.
El suceso fue registrado por las cámaras de seguridad de la zona. La abuela del niño damnificado, Nora Cepeda, advirtió que llevará el caso a la justicia.