En Febrero pasado la Secretaría General de la ciudad anunciaba el cambio de sentido de las calles en barrio Cafferata, algo que los vecinos de la zona no veían con buenos ojos. Y los problemas no tardaron en llegar: A casi 2 meses de esta modificación juntaron firmas para reclamar que las calles regresen a los sentidos que tuvieron durante años.
Los vecinos están enojados debido a que estos cambios afectaron a sus negocios, muchos de ellos emplazados en la primera cuadra de ingreso al barrio, a metros de la Avenida del Libertador, y también el recorrido hacia sus casas. «La gente circula en contra mano porque es un verdadero desastre transitar por acá además de que las calles son angostas y estacionan de los dos lados» comenzó explicando una vecina y comerciante de barrio Cafferata a Radio Vibra. En tanto, explicó que «prácticamente todas las calles salen hacia la Avenida excepto Lincoln que es la del semáforo, entonces para volver a la Libertador hay que agarrar la ruta sí o sí y eso hace que no recorran los negocios de la zona». Lo mismo sucede para ir a las viviendas: los recorridos implican hacer más cuadras de los previstos antes debido a la cantidad de calles que tienen un solo sentido, solo dos son doble mano (Cuyo y 25 de Diciembre)
Esta problemática también está afectando a la Fundación Árbol que trabaja con personas con discapacidad: «Antes los transportes especiales paraban sobre Río de Janeiro para no obstaculizar la Avenida y ahora tienen que ir casi hasta el Crucero para regresar por Río de Janeiro y así poder bajar a las personas. Los camiones tienen un problema similar» explicó la vecina.
Al borde del llanto, la mujer aseguró que sus ventas cayeron un 100 % y que desde el Municipio no recibió respuesta alguna. En tanto, el Centro de Comercio, presidido por Mariela Auer, tampoco le otorgó su apoyo. ¿Acaso no es el ente que debe velar por los comercios? No es la primera vez que hay reclamos de este tipo contra el CeCIT, no sorprende pero no debe dejarse pasar.