En agosto de 2020, cuando Pablo Musse tomó la ruta para viajar desde Plottier, Neuquén, hasta Alta Gracia, Córdoba, solo tenía una meta: arribar a destino para ver a su hija, que libraba los últimos días de lucha contra un cáncer. Cuando llegó, los efectivos de seguridad no lo dejaron pasar por las restricciones vigentes enmarcadas en la pandemia. Solange murió y Pablo no pudo estar para ese último abrazo.
Esta semana, Alberto Fernández llegó a un acuerdo con la Justicia para abonar 1,6 millones de pesos por haber festejado un cumpleaños en plena cuarentena estricta. “Es indignante todo, no sabes cómo expresarte”, expresó Pablo a Radioinforme 3 , y definió: “Se cagaron en todos los argentinos y en todos los muertos”.
“La inmoralidad que tiene esta persona…llegar al límite de pagar un millón de pesos. La muerte de nuestros hijos no tiene precio”, remató en diálogo con Cadena 3 Rosario.
Y recordó: “Cuando viajamos a Córdoba lo hicimos con todos los permisos. Hubo cero empatía. Y Alberto Fernández les dio a las fuerzas de seguridad la autoridad para hacer lo que querían, como si estuviéramos en la dictadura militar”.
“Nos mintió en la cara. Lo negó, después le hecho la culpa a la mujer y después lo reconoció”, sostuvo, y lanzó: “En un país normal Fernández tendría que ser destituido. Él mismo lo dijo, ‘van a tener que dar explicaciones ante la Justicia’, y no las dio”.
También rememoró que Solange le escribió una carta días antes de fallecer, porque “necesitaba” verlo. Al revivir ese dolor, expresó: “Ver como se cierra una causa con plata indigna”.
Fuente: Cadena 3