Valle de Anisacate, una localidad de aproximadamente 1300 habitantes, está bajo las directivas de Jorge Merlo desde hace 24 años. Allá por 1999 cuando José Manuel De la Sota lograba por primera vez acceder a la gobernación, simultáneamente Merlo accedía al cargo de la jefatura comunal.
Son muchos los presidentes comunales e intendentes a lo largo y ancho de la provincia de Córdoba, que regidos por la Ley Orgánica Municipal, ya no pueden ser reelectos. Jorge Merlo es uno de ellos, quien ante la imposibilidad legal de presentarse, pondrá a su hijo y delfín político: Nicolás Merlo.
Nicolás, estuvo en un medio local y sostuvo que “continuará el proyecto de su padre con un gran equipo”. Además, dijo que “le gustaría prometer un plan de vivienda pero no sabe si podría cumplirlo”.
El actual presidente comunal en relación a la postulación de su hijo, detalló: “Hace cuatro años que está transitando la vida política y lo ha vivido desde muy chiquito. Tiene ideas muy buenas, un equipo que lo va a acompañar. Los cambios son buenos, la oxigenación. Los vecinos necesitan soluciones para hoy o ayer. Por la situación del país, la gente está cansada de hacer reclamos”.
Los cambios son buenos sostuvo Merlo padre, pero lo que no cambia es el apellido en la comuna del Valle hace 24 años en Anisacate, y todo pareciera ser que continuará. Ante estas circunstancias, pareciera ser que la presidencia comunal de Valle Anisacate es hereditaria, independientemente de que en el caso de asumir Nicolás, haya sido por el voto popular.