La pandemia sorprendió y dejó en jaque a muchos intendentes y jefes comunales ya que debieron afrontar situaciones inusuales. Sin embargo, en Potrero de Garay la gestión de Gerardo Martínez logró un rumbo positivo y favorable, después de muchos años en los que no se veían cambios.
Martínez visitó los estudios de Radio Vibra y habló del trabajo que él y su equipo de gobierno vienen realizando. «La expectativa que tenemos es que Potrero siga creciendo a pasos agigantados con una proyección a futuro, pero que no genere daños en la naturaleza» explicó acerca del crecimiento demográfico que tiene la localidad. Además, destacó que en pandemia «la gente buscó la opción de las sierras y el desarrollo que tuvimos en obras fue impresionante. En el padrón teníamos 1500 personas aproximadamente y en pandemia hicimos un relevamiento que arrojó unas 4.500 personas viviendo en la localidad».
«Tomamos una comuna devastada en todos sus aspectos» afirmó el jefe comunal, y destacó que en lo económico, en lo administrativo y en las relaciones institucionales el trabajo de Susana Stabio no fue bueno. «Nos tocó empezar de 0 pero tenemos una comuna ordenada y muy prolija» aseguró.
Desde la gestión de Martínez apuntan a lograr el «rumbo turístico» de la localidad, aprovechando la accesibilidad al dique Los Molinos.
En referencia al vínculo con el Gobierno Provincial, destacó la relación fluida que tiene con el Ministro de Gobierno, Facundo Torres. «Siempre nos acercó lo que estaba a su alcance para la comuna y los vecinos» expresó.
Martínez no dejó pasar por alto la polémica de los Penna, la familia despeñaderense que organizó un casamiento en su imponente casa de Potrero de Garay cuando regían restricciones y que este fin de semana volvió a ser noticia por incumplir protocolos en su bar de Nueva Córdoba. «Cuando acudimos a la justicia por lo que sucedió a mi me citaron muy rápido, pero después hubo una falta de respeto al trabajo que realizamos y alas directivas que nos envía Provincia y que hicimos cumplir» afirmó.
Finalmente, agradeció el «compromiso de cada vecino que paga los impuestos y nos permite que llevemos adelante obras, así como también el trabajo de los empleados municipales».