La “Muni” cayó como visitante ante Universitario en una final vibrante, en la que el marcador finalizó con un 36 a 35 favorable para la ‘U’. Pero, a pesar de la derrota, los altagracienses demostraron estar a la altura, peleando hasta el último minuto y con la cabeza siempre en alto. Nacho Rossi y Mario Bustos, dos integrantes del plantel, pasaron por las inmediaciones de Radio Vibra para participar en “La Ilustreneta”.
Ante la consulta de cuáles fueron las primeras sensaciones del plantel, inmediatamente después de la final, Mario Bustos no dudó en detallar: “No se nos dio esta vez. La verdad que fue un partido muy intenso, tanto dentro como fuera de la cancha; pero nos volvimos orgullosos de que dejamos todo. Tanto los 16 que fuimos a jugar como los 10 jugadores que quedaron afuera pero alentaron igual; ya que con los Junior somos un plantel bastante grande”. Tampoco se olvidó de nombrar a quienes no pudieron formar parte del plantel en un partido tan importante: “A algunos les tocó cumplir otro rol, como ordenar a la gente que viajaba en el colectivo, encargarse del agua, la comida. Creo que cada uno dejó lo mejor y lamentablemente no se nos dio, porque el deporte es así. Pero siempre hay revancha y nos queda por delante una segunda mitad de año en la que hay que apuntar para arriba”.
Por su parte, Nacho Rossi dio su punto de vista sobre cuál sería el sentimiento de los jugadores si no se hubiera dejado el máximo de los esfuerzos dentro de la cancha: “Mucho de lo que nos reprochamos dentro del equipo es que regalamos demasiado en el primer tiempo, pero gracias a dios después se pudo equiparar bastante. Es más, yo me fui con la espina de que no pude terminar el partido con mis compañeros por una roja y eso fue lo que más me molestó, pero estoy más que orgulloso porque dejaron todo. Por suerte hay revancha y tendremos bastante tiempo para revertir esta situación”.
Ambos tuvieron su apreciación de agradecimiento para toda la gente que asistió a Córdoba para acompañarlos. Nacho, afirmó: “Yo, por lo menos, no venía viendo nada desde adentro de la cancha porque todo el equipo estaba concentrado. Pero cuando entramos, nos dimos cuenta de que había mucha gente”. Sin embargo, el fragante capitán optó por detallar que: “La verdad que fue distinto. Porque cuando nosotros jugamos de local no estamos acostumbrados a estar tan cerca de la gente. Además era lindo porque entrás a la cancha y se veía a la familia y amigos de los chicos alentando y dándonos ánimos. Era una inyección anímica que necesitábamos y de hecho nos sirvió para levantar la diferencia de 7 goles en el segundo tiempo. Pero fue una final muy linda y distinta, porque teníamos a muchos chicos que jugaban su último partido en el club; sabiendo que podían llegar a jugar un partido distinto”.
A medida que ciertos jugadores se bajan del barco por distintos motivos, hay protagonistas que deben ocupar un mayor rol de liderazgo. Y ese es el caso de Rossi, quien ya piensa en su participación y aporte para la formación de los jóvenes que el día de mañana esperan llegar a jugar en primera. El mismo, remarcó a qué deben apuntar los profesores y entrenadores en esta etapa de enseñanza: “Apuntamos a que los chicos se contagien de todo esto que estamos viviendo e intentamos transmitir todo lo positivo dentro de la cancha. Queremos que se nutran de los buenos hábitos, como estar temprano en los entrenamientos, entrar al poli y saludar hasta la persona que se encarga del mantenimiento y todo eso. El respeto es algo que siempre queremos inculcar y que cada jugador que llegue a primera, sepa que debe cumplir su rol de la mejor manera posible”.