Las estaciones de servicio de Shell y Puma en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) aumentaron los precios de sus combustibles hoy, en respuesta a la devaluación aplicada por el Gobierno tras las elecciones primarias el lunes pasado. Las subidas rondan el 14%, y en el caso de los combustibles más caros, el aumento se sitúa en alrededor de 50 pesos por litro.
Según se informa desde el interior del país, el aumento ha sido del 25% para Puma, entre el 15% y el 20% para Shell y del 10% para Axion (PAE). Fuentes de la petrolera estatal mayoritaria YPF han indicado que por ahora no tienen previstos aumentos.
Las petroleras habrían ajustado los precios mayoristas en un 25%, lo que se traduce en un aumento de alrededor del 14% en los surtidores.
En algunas áreas como Córdoba, Mendoza y Rosario, el aumento de precio ha sido de alrededor de 15 pesos por litro. La versión Premium de Raízen ya se paga más de 350 pesos por litro, equivalente a 1 dólar oficial y 0,50 dólar en el mercado paralelo (dólar blue).
El último aumento en los precios de la gasolina se registró a principios de agosto y fue de alrededor del 4,5%. Sin embargo, en el sector aseguran que, a pesar de ese último aumento, en los primeros ocho meses del año, el precio de los combustibles sigue estando alrededor de un 20% por debajo de la inflación oficial.
De enero a agosto, con dos cuatrimestres de vigencia de Precios Justos, los precios de la gasolina y el diésel aumentaron en promedio un 40,7%.
La Secretaría de Energía planea convocar en las próximas horas a la mesa de negociación de los combustibles con los directivos de YPF, PAE, Raízen y Trafigura para coordinar los aumentos para el próximo cuatrimestre, que cerraría la gestión del Gobierno.
En el caso de Shell, el precio de la nafta fórmula regular subió de 287,90 pesos a 328,20 pesos; la Súper, de 231,70 pesos a 264,20 pesos; la V-Power, de 327,60 pesos a 373,50 pesos; y la Evolux Diesel, de 259,50 pesos a 295,90 pesos.